El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una suba del 2,9% en enero de 2026. Este dato representa una aceleración de 0,1 puntos porcentuales respecto a diciembre, marcando la quinta suba consecutiva del indicador. Con este registro, la inflación acumulada en los últimos doce meses alcanzó el 32,4%, manteniéndose en niveles elevados a pesar de las proyecciones oficiales de desaceleración.
La difusión del índice se dio en un clima de fuerte tensión institucional tras la renuncia de Marco Lavagna y la asunción de Pedro Lines al frente del organismo. La controversia central gira en torno a la decisión del Gobierno de Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, de suspender la implementación de una nueva fórmula de cálculo. Esta actualización preveía utilizar la canasta de consumos de 2017/2018 en reemplazo de la vigente de 2004, lo que otorgaría un mayor peso relativo a los servicios sobre los bienes.
Al analizar los rubros que más incidieron en el aumento de enero, la categoría de Alimentos y bebidas no alcohólicas lideró las subas con un 4,7%. Este incremento fue impulsado principalmente por el valor de las carnes, derivados, verduras y legumbres. En segundo lugar, el rubro de Restaurantes y hoteles mostró un avance del 4,1%, reflejando el impacto de la temporada estival en el costo de vida de los argentinos.
Por el contrario, algunos sectores mostraron una dinámica mucho más moderada e incluso contractiva. La educación registró una suba de apenas el 0,6%, mientras que el rubro de Prendas de vestir y calzado presentó una deflación del 0,5%. Esta disparidad entre categorías evidencia cómo la dinámica de precios afecta de manera heterogénea a la canasta total, dependiendo de la estacionalidad y el tipo de consumo.
Caputo analizó la inflación de enero y defendió el rumbo económicoEn cuanto a la clasificación por tipo de precios, los denominados Estacionales encabezaron los aumentos con un 5,7%, afectado por el comportamiento de los productos frescos. La inflación del núcleo, que excluyendo los componentes estacionales y los precios regulados por el Estado, se ubicó en un 2,6%. Por su parte, los precios Regulados —donde se incluyen las tarifas de servicios públicos— anotaron un alza del 2,4% durante el primer mes del año.
La postergación de la nueva metodología ha generado un intenso debate técnico y político. El Ministerio de Economía justificó la medida argumentando que “no se pueden comparar peras con manzanas” y que la actualización se aplicará recién cuando se consolide la baja de precios, estimada para el segundo semestre. Sin embargo, los analistas advierten que la canasta actual de 2004 subestima el peso de los servicios, los cuales el Gobierno planea ajustar por encima de la inflación general durante 2026.
Antes de la publicación oficial, las consultoras privadas habían proyectado un escenario más optimista. Firmas como Equilibra y Analytica estimaron subas de entre 2,2% y 2,4%.
Impacto regional: la inflación en el NOA subió un 2,8%
En el desagregado regional, el Noroeste Argentino (NOA) se ubicó, junto con el Gran Buenos Aires, entre las zonas con menor variación mensual de precios. En enero, el IPC regional avanzó un 2,8%, levemente por debajo del promedio nacional. Dentro de la canasta del NOA, las mayores subas correspondieron a Alimentos y bebidas no alcohólicas (4,1%), Restaurantes y hoteles (3,0%), Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (2,7%). En el otro extremo, la región se destacó por la estabilidad absoluta en Prendas de vestir y calzado, con una variación del 0,0%, la más baja del país para ese rubro. Educación, en tanto, mostró un incremento moderado del 0,7%. En el informe anterior del Indec, la variación mensual había sido del 2,6%, mientras que el acumulado anual alcanzó 31,4%, prácticamente en línea con el total país.